lunes, 9 de noviembre de 2015

100 Cosas para hacer antes de morir...


Ir a una playa nudista.

Pronto...



Playa Chihuahua - Uruguay.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Estoy lista...

Creí sentir muchas veces que la felicidad era una utopía. Por mucho tiempo la inercia acompañó mis acciones y probablemente los prejuicios personales empañaban mis ganas de expandir mis límites. Debo admitir que el miedo a "no gustarme" influía en la conveniencia de no escucharme. Son tantas sombras con las que he vivido, que el abrazarlas hoy y sentir orgullo por ellas, aún me cuesta.

Estoy lista.

Gracias por revelar sin conocerme, la persona que quería ser. Por hacer que me gustara mi voz, mis cicatrices y por obligarme a doblegar mi orgullo.
Gracias por darme un inicio. Por mostrarme cuán idiota puedo ser, por no alabar mis virtudes pero acariciar mi espalda, esa que llevó la carga de mi consciencia por tanto tiempo.
Hoy te recordé, y recordé a quién estuvo antes aquí... Ciertamente el frío y las aguas heladas de un acantilado me recordaron tus pestañas, las que contaba cuando no me veías.
Hace unos días encontré un diente de león (Por acá es primavera), e intenté llevarlo a casa y que llegara intacto para tomarle fotos porque no tenía batería. Mientras caminaba sus "hojas" se esparcían en el viento y aunque hice lo posible por mantenerlo, sólo me quedó el tallo justo cuando llegué al carro... Tan tú. Tan parecido a tu recuerdo.
Confieso que aunque la vida se empeña, se me hace muy difícil el desapego. Tal vez me ocurre todo lo contrario a lo que debería ocurrirme, cada vez me hago más dependiente de lo externo. Porque sé lo que duele dejar de sentir aquello que te hace bien.
Pero hoy lo decidí, estoy lista para volver a contar pestañas y decir en voz alta la cuenta final. Lista para pedir más besos de los que necesito, estoy lista para acariciar y no sentirme fuera de lugar, para decirle a alguien todo eso que me gusta de él y no sentir que muero en el intento. Estoy lista para compartir mis pensamientos y no sentirme estúpida. Para expandir mis límites y querer desde el alma.

Para amar según dicen...


sábado, 10 de octubre de 2015

... And now...

La de hoy fue una mañana de esas que adoro. Envuelta en sábanas, la pereza como mi acompañante, ambiente frío y sin nada que hacer por el resto del día. Me sabía a Libertad!
Para mi alegría al encender la tv, estaban pasando una de mis películas favoritas basada en mi libro favorito... Harry Potter y la órden del fénix. Pues nada, me quedé viendo tv mientras repetía los parlamentos y en ocasiones me adelantaba a muchos; debo ser una ladilla viendo estas películas. En fin, me llamó mucho la atención al ver casi al final de la película a un Harry sombrío. Éste vió morir a la única imagen paterna que había tenido conscientemente hasta el momento. Y recordé los párrafos de ese libro en el que explicaban mejor cómo se sentía... La rabia, la culpa, las respectivas preguntas de ¿Por qué no morí yo?; lo usual. Pero sobre todo, el cambio inminente. El personaje de Luna Lovegood es muy importante en todo el libro: Ella vió morir a su madre y es "diferente" porque ve la vida de otra forma respecto a los demás personajes. De hecho, sólo ella y Harry quienes han visto la muerte a través de otros son los únicos que pueden ver a las criaturas llamadas: Thestrals. Luego de la muerte de Sirius, Harry comienza a entender a Luna. Una vez más, y luego de tantos años, ésta historia que definió mi adolescencia me sorprende. O mejor dicho, me hace ver que es normal. El cambio es inevitable. La vida definitivamente no vuelve a ser la misma, y nosotros definitivamente núnca volveremos a ser los mismos. 



Luego de todo el proceso que tuve que atravesar desde hace casi un año, me alejé de muchas personas que me querían, pero que para ellos era casi imposible entenderme. Y es que no podía ver que lamentablemente estoy en otra etapa de la vida. Esa que comienza cuando ves a la muerte por primera vez. Los culpaba, los juzgaba, porque ellos no podían ver los "Thestrals" como yo. Hace unos meses levanté la vista y vi que estas personas intentaban llamar mi atención, recordé los momentos vividos junto a ellos, les devolví el saludo e hice mi mayor esfuerzo en recuperar la amistad. Les pedí disculpas, (ya no se me hace tan difícil) y los invité nuevamente a mi vida. En estos meses han sido mi salvación. 
Entendí que su objetivo no era estar conmigo en ese año terrible, su momento era ahora, cuando necesitaba que me ayudaran a recoger mis pedazos, cuando necesitaba que me ayudaran a levantarme, a emprender el vuelo...
Mi familia, conformada por mis padres y hermanos ha sido fragmentada. La mitad "aquí" y la mitad "allá". No es nada fácil pensar en ello, pero de alguna forma salimos adelante. Recuerdo que hace unos años comentaba que tenía la sensación de saber que moriría joven, mi hermana y mami se escandalizaban. Nunca me explicaré el por qué. Sin embargo, la transformación sí me ha llegado joven, aunque en ocasiones me siento como una niña de 15 años, en otras siento que he vivido más de lo que mi edad permite. Tomo la vida y la honro. Agradezco a los que están a mi lado, y los que estuvieron ayer. Tomo la vida... El tiempo que quede. Me hace bien el saber que si muero mañana, estaré feliz.
Casi 27 años y mirando hacia atrás, faltando mucho por hacer, extrañando a demasiados, pero segura al decirme a mí misma: Lo has hecho muy bien.
 
Mi madre siempre decía: "Las cosas que perdemos siempre vuelven a nosotros al final, aunque no siempre de la forma que esperamos.."

sábado, 25 de julio de 2015

Aprender a vivir con el vacío

No es fácil... Pero es real.

La vida en sí es una prueba. Me gusta en ocasiones pensar que es sólo un acto de fe. Pero para ser sincera, desde el inicio de la mía debí imaginar que esta no sería fácil.
Aceptamos (asumo) esta experiencia terrena porque todo tiene una razón de ser. Y es que pensar de la otra forma, aquella que nos dice que la vida sólo es una oportunidad sin sentido, es verdaderamente triste. Así  que aceptamos el hecho de experimentar una vida difícil porque está destinado en nuestra evolución. Y aunque intentemos de mil formas conseguirle sentido a esta cadena de acontecimientos trágicos que debemos enfrentar desde los primeros años, sólo queda imaginar que somos seres de luz que pueden con esto, y que lo que viene es definitivamente mejor.


Hoy, toca intentar vivir con el vacío....
Y es que he entendido, luego de recuperar la rutina que hasta hace unos meses llenaba mi vida de satisfacción, que tendré que vivir con esa sensación de que algo falta, o de que definitivamente ya no me siento cómoda en esta experiencia.
Es un pensamiento muy intenso y tal vez sea el resultado de ciertas situaciones que la vida me ha presentado. Pero es una realidad, por eso destacaba al inicio: No es fácil, pero es real.
Es probable que en algún momento hayan sentido esa necesidad de gritarle al mundo que ya no es tan importante, esa necesidad de dejar de participar en la vida y ver qué nos tiene preparados.



Es justo en ese instante, cuando ya no sientes la necesidad de seguir adelante, o cuando te preguntas si de verdad es necesario tanto esfuerzo cuando la vida se nos presenta como un acto de Fe, en el que lo que vale es seguir adelante de la forma en la que nos adentramos en una noche oscura. 
Agradecemos entonces la compañía si la tenemos, y valoramos más la soledad si no. Aceptamos los designios por muy duros que parezcan y la vida comienza a tomar el color inicial. Ese matiz de descubrimiento y ese sabor a desconocido, acompañado de la certeza de que todo estará bien...
Hay que seguir el camino trazado por la energía mayor, hay que sobreponerse a esos sentimientos que embargan al ser en evolución, hay que entender que hacia adelante es el único sentido que debe tener la vida...



Keep Moving Forward...

Seguimos con la vida, encontramos nuevas razones para luchar por ella, conseguimos el sentido perdido, y nos adaptamos a los cambios porque así es como debe ser. Miramos hacia atrás y veremos cuán fuertes nos ha hecho ese sufrimiento previo. Nos damos palmadas en la espalda y pensamos que nunca dudamos de nuestra fortaleza... Esto es un acto de fe.




....

Hoy.... por otro lado. Me siento igual de vacía... pero sigo mirando el horizonte esperando el amanecer.




sábado, 15 de febrero de 2014

Tú vales la pena Venezuela

Mi alma escogió a Venezuela como hogar...

Escogió los sancochos de domingo, la música a toda hora mientras pasas un "coleto", las risas del vendedor de verduras que escucha en la radio al Conde del Guácharo. La sonrisa blanca de las mujeres bellas ganadoras de coronas universales y de voces cantarinas. 
Escogió convivir con los chamos que salen de las discotecas a las 6 de la mañana directos a la calle del hambre más cercana a comerce un asquerosito.
Prefirió cantar el bravo pueblo que rendirse a los dictámenes extranjeros, tantos años atrás como nubes en el cielo.

 Tan lejos se siente la brisa relajante...

Que se sentía en los atardeceres de Playa Parguito. Comiendo guacuco con limón y planeando la jornada del temible Lunes de la mañana siguiente. Tan lejos se ve la risa de las madres al llevar las loncheras al colegio de los "carajitos" llenas de arepa con diablito y el jugo en el tarro de mayonesa. Tan amargos saben los mangos que se saboreaban bajo la mata, escogiendo el menos "golpiao" que dejaba los dientes llenos de pelitos. 

Tú vales la pena porque tu nombre es GRANDE...

Porque la gaita aún retumba en los oídos decembrinos, con olor a tabaquitos y estrenando los zapaticos con luces. Porque los colores Amarillo, Azúl y Rojo en el papel crepé en bolitas se ve más bonito en la bandera que se crea en el álbum del kinder. Porque el araguaney alegra las hojas de las exposiciones de fin de año del maternal de la esquina. Porque sea en Turquía o en la luna, mi corazón no llorará como llora cuando un tambor despide la fiesta de cumpleaños. Porque el sabor amargo de las lágrimas no lo sienten los paisanos, a menos que le toquen su madre patria por los intereses cubanos.

viernes, 3 de enero de 2014

Recordar es volver a vivir

Goza el proceso, no sólo la meta.

Gozar del proceso y vivir el momento, aún cuando sintamos estar diseñados para desear lo que parece imposible. En ocasiones sólo liberarse del deseo, nos enseña que ya tenemos todo lo que necesitamos. Aún así la vida corre y para seguirle el paso nada mejor que inventar objetivos que le den sentido a la misma y te den algo que pensar y desear diariamente. Es interesante ver cómo la perspectiva cambia conforme a como vas apreciando las cosas simples. Hoy, necesita tan pocas cosas, que hacen que mi objetivo sea poco comparado a lo que hace unos años pensaba en conquistar. Simplemente no he dejado de soñar con una realidad alterna... Pero mi realidad definitivamente supera mis expectativas en ocasiones.

Deseo que este nuevo año puedan alcanzar muchas metas establecidas. 2014 es el año de muchos, es el año que anticipa tener todo lo que sueñas al alcance de tus manos. No esperes que este año te sorprenda, sorprende a todos este año, pero especialmente sorpréndete a ti mismo. 
Al final, lo que importa es lo que has vivido, no lo que has compartido o lo que dejarás en tu pasado, eres tú y tu ser. Eres vida y muerte al mismo tiempo, así que no pierdas tiempo y vive ya que aunque el reloj dañado que usas como pulsera no marca la hora, los minutos se van y son irremplazables.
A.M.





domingo, 11 de noviembre de 2012

I forget...

Hablando hoy con mi mejor amigo acerca de sus penurias... y las mías. No pude dejar pasar un comentario tan cierto y tan común, que descifra las etapas de una ruptura tal como se describen las etapas de un duelo. Él me decía: Necesitaba irme de mi casa, necesitaba dejar de ver esas paredes y recordar todo lo que allí habíamos vivido. 
Recordé... Y entendí.
Recordé el sentimiento que me embargaba hace ya 3 años al entrar a ese lugar donde nos conocimos, donde pasamos días y noches maravillosas, donde hacíamos de las nuestras en esos pasillos interminables sin importarnos las miradas capciosas y los murmullos envidiosos.
Entendí por qué tuve que cambiar mi destino, entendí la urgencia en la sumí mis acciones buscando una salida rápida a todos aquellos recuerdos.
Y entendí que todas las rupturas conllevan a ese dolor lacerante que amarga el corazón y nos hace afirmar nuestra inconformidad con el amor, que a final de cuentas es el que menos tiene que ver en ello. Ya que no estuvo presente... Al menos de su parte.
Recordé que 8 meses después, y en medio de una relación que muchos apostaban sería duradera y "lo que yo necesitaba", simplemente se quebró ese frente que guardaba todas mis lágrimas como un cofre imposible de violar. Simplemente entendí que así colocara un mar entero en medio de nosotros... mi corazón estaba a tu lado. Y lo sigo entendiendo ahorita cuando todavía por las noches imagino nuestro encuentro como si fuese a suceder mañana y las decepciones se borraran por arte de magia. Yo te amé... Y muchos se sorprendían cuando lo confesaba porque no creían que "alguien como yo" llegara a amar de tal manera. Pero te amé de verdad... y por eso debo darte honores, ya que lograste enamorarme en tan poco tiempo... Y tal vez colocaste tanto de tí en enamorarme, que fué entonces cuando olvidaste enamorarte tú de mi.
Ya han pasado 3 años y puedo decir que no existe un día en el cual no recuerde tu aspecto, tu forma de hablar o tu manera de sonreír. Porque eres especial, porque tú siempre serás mi otra parte... Porque dudo mucho que alguien sea mejor que tú para mi. Aún hoy creo que te amo... Y no me lo creerías si te lo dijera, porque según tú: Una persona como yo, no se enamora en una semana.

L.E.